no es por hablar pero...

sábado, 17 de marzo de 2012

La prolongada infancia de la Izquierda Argentina

El debate por estos días sobre la ingerencia de los militantes de la Cámpora en los asuntos políticos importantes, y sus militantes, su obsecuencia a la hora de afrontar los conflictos políticos lleva a hacer un análisis sobre como se debe abarcar estos asuntos, quizás para dejarlos plasmados hacia el futuro.

Nos hablan de la “obsecuencia” en el tema del conflicto con la CGT y Moyano, ya que hasta hace poco lo consideraban al Secretario General de la CGT, “un compañero”, y luego desde que se decidió un distanciamiento desde el Gobierno Nacional comenzó allí la crítica al sindicalista.

Esto que se lo considera una critica quizás sea la causa por la cual la Izquierda Argentina haya fracasado en muchos de los aspectos coyunturales de la historia. Es decir ¿Porqué ahora que el Gobierno Nacional decidió enfrentar a Moyano, y que es un personaje que buena parte de la Izquierda viene repudiando hace décadas por diferentes motivos, esa "Izquierda" no puede formar parte de ese espacio y lo que hace es criticar banalmente como lo hacen a la militancia de La Cámpora?

Esto quizás muestra una punta de cómo muchas veces la Izquierda se queda afuera de los acontecimientos populares, y se abroquela junto con las minorías.
Si hay algo interesante para observar de este Gobierno que inició Néstor Kirchner y que hoy continua Cristina, es la capacidad de generar un contexto político favorable para llevar adelante un enfrentamiento político necesario para facilitar la perdurabilidad de políticas que introduzcan a los más necesitados al sistema.

Es verdad que con altos y bajos, el conflicto del campo por ejemplo fue un momento difícil debido a la constante y malintencionada intención destituyente de los medios de comunicación.


Hoy es un momento de gran popularidad del Gobierno, por eso se puede dar el lujo de enfrentar al Moyanismo, luego de haber derrotado a las corporaciones mediáticas en las elecciones de octubre.
 
Hoy vemos como diarios de “gran prestigio” como La Nación, están en una postura totalmente fuera de sí, debatiendo una cuestión relativa a los genes de Kiccillof y sus antepasados montoneros. Tildándolo de marxista, hijo de psicólogo con un total anti-semitismo. Sin embargo a la Izquierda le molesta más la obsecuencia de los chicos de la Cámpora.

Una cosa es clara en lo que respecta a los tiempos políticos actuales y que desde hace un tiempo considerable no ocurría. Los hilos del país, sus discusiones, sus acciones, los maneja Cristina.

Esto tiene muchas cosas positivas, reforzar su liderazgo político, es reforzar la democracia, es darle más peso a la figura presidencial. Pero por otro lado teniendo en cuenta lo que respecta a la que es la máxima representante del Proyecto Nacional y Popular, se hace indispensable pensar en buscar nuevos liderazgos, ya que Cristina no es eterna.

Pero más allá de esto creo que muchos no saben ver el gusto bueno de las cosas que están pasando en el país y darse cuenta de que este es un momento histórico. Como dice el Indio, “Bebamos de las copas más lindas que tenemos hoy”…